Yohanny Carolina Batista Urbáez

jueves, 20 de enero de 2011

Sueños de Concreto

Veo fotos y compruebo que es verdad lo que me han dicho, nací en una casa de madera, palma y piso de tierra, mis padres aún no gozaban de un título profesional a la hora de mi llegada.

Sin embargo hoy en día nuestro techo y nuestra casa son de concreto, tan fuerte como las ganas de mis padres de sacar a su familia a delante.

He visto a dos personas salir de las entrañas de un pueblo en el sur profundo y olvidado, a la urbe de la ciudad de Santo Domingo, y cambiar aquel piso de tierra, por ceramicas con pinticas.

He visto a un hombre y a una mujer luchar con fuerza de hierro para salir de la pobreza, pasamos con su esfuerzo a tener un modo de vida diferente.

También he visto que todo lo que hoy somos lo hemos logrado con esfuerzo, dedicación, esmero, empeño y unas ganas enorme de progresar.

Hemos subido un escalón en la sociedad, sin ponernos a esperar que X ó Y gobierno venga en nuestro rescate a sacarnos de la pobreza, sin culpar a Joaquín Balaguer, ni a Leonel Fernández , Ni a Hipólito Mejía y mucho menos a un partido político de nuestros males. 

A tiempo entendimos como familia, que es tu esfuerzo lo que te saca de los problemas, entendimos que oportunidades hay miles, pero que no irán a tocarte a la puerta de tu casa. 

Sin embargo sufro el pensar de mi gente, que espera en su casa sentado que el presidente de turno le resuelva todos sus problemas.

Indiferentes esperan por una "botella", por un nombramiento sin ganarselo, o peor aún, por una funda con comida que no es suficiente para una buena alimentación.

Lamento que mi gente creea que los problemas de República Dominicana sean culpa de un color, o de un partido.

Pero no los culpo del todo, nuestros gobernantes a eso los han acostumbrado, pero es decición de cada uno elegir su camino.

Si bien es cierto que es responsabilidad del gobierno sacar el país adelante y proporcionar a la ciudadanía los servicios básicos para su subsistencia, bien es cierto que si 10 millones de personas se quedan de brazos cruzados esperando que un presidente con una barita mágica nos resuelva todos nuestros problemas, no llegaremos a ningún lado.

Gracias al cielo, mi padre, entendió a tiempo que para poder tener algo en la vida hay que esforzarse por eso, y inculcó eso en su familia.

Hoy intento ganarme la vida como Periodista, y servir como un ente que aporte a mi sociedad.

Carolina Batista   

Presencia de Duvalier llena de temor y esperanza a haitianos

Escrito por: CAROLINA BATISTA
 Preocupación e incertidumbre muestran haitianos residentes en el país por  la llegada a Haití del ex dictador Jean-Claude Duvalier.

Haitianos consultados dijeron  que  están preocupados, puesto que no saben cual será el destino de su país con la llegada de “Baby Doc” en momentos en que esa nación atraviesa por una crisis política, social y económica.

Luis Geraldo, de 58 años, considera que la situación de Haití empeorará luego de la llegada de Duvalier ya que “la gente ahora vive con más temor”.

Geraldo dijo  que “Duvalier no debió volver a Haití luego de que él y su padre nos  mantuvieron por casi tres décadas en una dictadura”. 

Afirmó además, que no es casualidad su llegada en medio de una crisis política, por lo que declaró que de Duvalier volver a ser mandatario de esa nación “acabaría con los haitianos que quedan”.

Mientras,  Robert Duchar, de 30 años, manifestó que nadie sabe lo que pasará en Haití, pero que el país atraviesa por un momento muy difícil.

Afirmó que mantiene contacto con sus familiares puesto que teme que en esa nación se produzca un problema mayor que los ya existentes.

 TambiénWilliam Bernardet, de 35 años, expresó su preocupación con la sorpresiva llegada del ex dictador e indicó que “Haití no soporta un problema más”.

Dijo que está de acuerdo con que alguien tome de manera fuerte las riendas de esa nación, pero jamás estaría de acuerdo con una dictadura.

A favor.  Otros consideran que la llegada de Duvalier podría ser la solución a los problemas haitianos.

Afirmaron  que Duvalier necesita ayuda de personalidades como Jean Bertrand Aristide, para que Haití se recupere.

Freddy Reyes, de 26 años señaló que “a Haití le conviene la llegada de Duvalier, para que el país sea lo que era antes”.

De la misma manera se expresó Claudio Sefier, de 40 años, que afirmó que el país necesita gente con mano dura como Duvalier y Aristide para salir adelante.

Sefier considera que Duvalier tiene el poder suficiente para recuperar a Haití, pero asegura que el mundo no acepta en estos tiempos una dictadura. Por esa razón cree que no se repetirá el régimen de 1971.

Los haitianos expresaron que después del terremoto que devastó a su nación y una epidemia de cólera que ha cobrado la vida de más de 3,800 personas, Haití no soporta un problema más.

Recordaron también que luego de las elecciones, el país atraviesa por una crisis política desencadenada por supuestas irregularidades en el proceso electoral, que  ha dificultado el modo de vida de sus compatriotas.

Por lo que entienden “una mano dura” solucionaría todos los males del país más pobre de América.
Sin embargo otros que no quisieron identificarse dijeron que de ese tema prefieren no hablar.    

Antecedentes

1.  Jean Claude Duvalier
Jean Claude Duvalier llamado “Baby Doc” asumió la presidencia de Haití en 1971 tras la muerte de su padre,  Francois Duvalier, convirtiéndose en el jefe de Estado más joven de la historia moderna, al asumir el poder con solo 19 años.

2.  Exilio
Luego de su derrocamiento en  el 1986, Duvalier y su familia se exiliaron en Francia, donde permaneció hasta el día 15, cuando regresó a Haití dejando incertidumbre entre quienes apoyan y reprueban su regreso.

3.  Francois Duvalier
Conocido  como “Papa Doc” fue, presidente       constitucional de Haití desde  1957 hasta 1964, a partir de ese año hasta su muerte en el  1971,  fue un tirano  en calidad de presidente vitalicio.

http://www.hoy.com.do/el-pais/2011/1/19/358647/Presencia-de-Duvalier-llena-de-temor-y-esperanza-a-haitianos

jueves, 13 de enero de 2011

Que buen momento para sacar haitianos del país!!!....

La presidenta del  Movimiento de Mujeres Domínico-Haitianas (Mudha), Sonia Pierre, condenó las repatriaciones de haitianos indocumentados, al considerarlo fuera de lugar.

La activista estimó que esas repatriaciones son “un suicidio colectivo”, en las condiciones infrahumanas en  que se encuentra Haití.


La verdad es que la República Dominicana ha llevado por siglos la carga del  problema haitiano, sin embargo, nadie tiene la culpa de que compartamos la misma isla.

Estar ilegal en un país es un delito penado con la deportación, sin embargo, tras un terremoto que cobró la vida de más de 300 mil personas, y dejó más de 500 mil sin hogar ni trabajo, no es el mejor momento para repatriar a los haitianos.

Una deportación hacia Haití en estos momentos es un pasaporte hacía la muerte, sería el acto más inhumano que pueda llevarse a cabo y mucho más si se trata de dos países que comparten la misma isla.

La tragedia haitiana nos afecta de gran manera, pero a pesar de esto no es el momento indicado para sacarlos del país.

Las autoridades deberían planear estrategias migratorias que les permita rehabilitarse y prepararse para regresar a un país destruido.

No se trata de permitir que vivan ilegalmente en el país, se trata de no lanzarlos a su suerte en éste momento.

Me refiero a buscar soluciones que ayuden a Haití a salir adelante, no lanzarles un sinúmero de deportados que representarían un nuevo problema para ese país.

La solidaridad dominicana hacía Haití no debe solo evidenciarse en ayuda material y económica, sino también ser un poco más conciente y ver que no es un buen momento para ponernos a sacar a haitianos del país.


Carolina Batista


miércoles, 12 de enero de 2011

Haití no olvidará aquel martes...

Un día como hoy, hace doce meses, la capital de Haití se encontraba envuelta en su cotidianidad; de repende, sin dar aviso, un sismo de 7,0 grados, desrrumbó la tranquilidad de aquella ciudad y con esta miles de edificaciones.

El mundo, se enteró al instante de que Haití habia sido tocado por la furia de la naturaleza, pero no fue sino hasta el día siguiente que empezaron a circular las primeras imagenes de lo que allí aconteció.

Las imagenes eran desvastadoras, el dolor, la angustia, la preocupacion, era evidente en cada foto que circulaba por el mundo las primeras horas del día 13.

De inmediato la solidaridad no se hizo esperar y la República Dominicana hizo llegar su mano amiga hacia Haití. Miles de voluntarios sin saber la realidad de lo que le esperaba se avalancharon a ayudar sin importar el riesgo.

El mundo convitió a Haití en el punto más importate, su estado de emergencia nos llevó a socorrerlo y a hacer de su tragedia algo nuestro.

Las horas transcurrían y ya las televisoras transmitían las primeras imagenes en video de lo que había pasado. El mundo estaba atónito ante lo que veían.

En los videos de podían eschucar escalofriantes gritos de gente atrapada entre los escombros de un terremotó que azotó a Haití sin piedad.

El llanto, y la desesperación arropaban a miles de habitantes de una ciudad que aun no creía lo que había pasado.

La gente gritaba en las calles, auxilio, ayuda, los niños lloraban pues no encontraban a sus padres, mucha gente suplicaba al cielo frente a una construcción destruída que de allí sacaran vivo a sus seres queridos. 

Haití estaba viviendo un verdadera tragedia, su futuro se sabía sería incierto.

Los días pasaban y los muertos se contaban en cientos de miles, hoy un año despúes miles de cuerpos nunca aparecieron y sus familias lloran la memoria de alguien que no pudieron despedir fisicamente.    

Un año ha pasado desde aquel martes que cambió la vida de un país, de mal a peor, y Haití se encuetra sumergido en el peor momento de su historia, politica, economica y socialmente.

Las heridas del alma serán incurables, el daño emocional no podrá reconstruirse, las vidas perdidas no podrán regresarse, Haití guardará en su memoria aquel 12 de enero que llenó de luto a los habitantes del país más pobre de américa.

El terremoto atrasó a Haití a más de 50 años de desarrollo. A un año de la tragedia el país se encuentra aún peor, la gente se ha resignado a vivir en la miseria pues ya no ecuentran salida.

Haití recordará aquel martes negro como el peor de su momentos, como un ladrón que a las 4:53 robó su tranquilidad, su cotidianidad, su vida y hasta su destino...

Haití nunca debió dejar de ser la primera plana de la solidaridad del mundo, no debió y no debe quedar en el olvido de quienes tienen en sus manos un granito de arena para que Puerto Príncipe intente ser la cuidad alegre que baila kompazouk...

 

  
Carolina Batista