Veo fotos y compruebo que es verdad lo que me han dicho, nací en una casa de madera, palma y piso de tierra, mis padres aún no gozaban de un título profesional a la hora de mi llegada.
Sin embargo hoy en día nuestro techo y nuestra casa son de concreto, tan fuerte como las ganas de mis padres de sacar a su familia a delante.
He visto a dos personas salir de las entrañas de un pueblo en el sur profundo y olvidado, a la urbe de la ciudad de Santo Domingo, y cambiar aquel piso de tierra, por ceramicas con pinticas.
He visto a un hombre y a una mujer luchar con fuerza de hierro para salir de la pobreza, pasamos con su esfuerzo a tener un modo de vida diferente.
También he visto que todo lo que hoy somos lo hemos logrado con esfuerzo, dedicación, esmero, empeño y unas ganas enorme de progresar.
Hemos subido un escalón en la sociedad, sin ponernos a esperar que X ó Y gobierno venga en nuestro rescate a sacarnos de la pobreza, sin culpar a Joaquín Balaguer, ni a Leonel Fernández , Ni a Hipólito Mejía y mucho menos a un partido político de nuestros males.
A tiempo entendimos como familia, que es tu esfuerzo lo que te saca de los problemas, entendimos que oportunidades hay miles, pero que no irán a tocarte a la puerta de tu casa.
Sin embargo sufro el pensar de mi gente, que espera en su casa sentado que el presidente de turno le resuelva todos sus problemas.
Indiferentes esperan por una "botella", por un nombramiento sin ganarselo, o peor aún, por una funda con comida que no es suficiente para una buena alimentación.
Lamento que mi gente creea que los problemas de República Dominicana sean culpa de un color, o de un partido.
Pero no los culpo del todo, nuestros gobernantes a eso los han acostumbrado, pero es decición de cada uno elegir su camino.
Si bien es cierto que es responsabilidad del gobierno sacar el país adelante y proporcionar a la ciudadanía los servicios básicos para su subsistencia, bien es cierto que si 10 millones de personas se quedan de brazos cruzados esperando que un presidente con una barita mágica nos resuelva todos nuestros problemas, no llegaremos a ningún lado.
Gracias al cielo, mi padre, entendió a tiempo que para poder tener algo en la vida hay que esforzarse por eso, y inculcó eso en su familia.
Hoy intento ganarme la vida como Periodista, y servir como un ente que aporte a mi sociedad.
Carolina Batista
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