La presidenta del Movimiento de Mujeres Domínico-Haitianas (Mudha), Sonia Pierre, condenó las repatriaciones de haitianos indocumentados, al considerarlo fuera de lugar.La activista estimó que esas repatriaciones son “un suicidio colectivo”, en las condiciones infrahumanas en que se encuentra Haití.
La verdad es que la República Dominicana ha llevado por siglos la carga del problema haitiano, sin embargo, nadie tiene la culpa de que compartamos la misma isla.
Estar ilegal en un país es un delito penado con la deportación, sin embargo, tras un terremoto que cobró la vida de más de 300 mil personas, y dejó más de 500 mil sin hogar ni trabajo, no es el mejor momento para repatriar a los haitianos.
Una deportación hacia Haití en estos momentos es un pasaporte hacía la muerte, sería el acto más inhumano que pueda llevarse a cabo y mucho más si se trata de dos países que comparten la misma isla.
La tragedia haitiana nos afecta de gran manera, pero a pesar de esto no es el momento indicado para sacarlos del país.
Las autoridades deberían planear estrategias migratorias que les permita rehabilitarse y prepararse para regresar a un país destruido.
No se trata de permitir que vivan ilegalmente en el país, se trata de no lanzarlos a su suerte en éste momento.
Me refiero a buscar soluciones que ayuden a Haití a salir adelante, no lanzarles un sinúmero de deportados que representarían un nuevo problema para ese país.
La solidaridad dominicana hacía Haití no debe solo evidenciarse en ayuda material y económica, sino también ser un poco más conciente y ver que no es un buen momento para ponernos a sacar a haitianos del país.
Carolina Batista
No hay comentarios:
Publicar un comentario